«Soy un amante de los cítricos. En el menú por lo menos cinco platos llevan»
Rodi Fernández
En Espinardo, dentro de un antiguo molino de pimentón que data de 1925, descubrimos el restaurante Taúlla, un lugar tan singular como su chef, Rodolfo “Rodi” Fernández. Al entrar, uno se encuentra en un edificio histórico de color rojo oscuro, con ventanales de marco blanco y un gran portón que invita a tocar el timbre para acceder a todo un mundo gastronómico. Rodi describe Taúlla como “el restaurante más bonito en el que he trabajado” y admite que “entras por la mañana y te dan muchas ganas de cocinar”. Este espacio, antes ligado a la industria del pimentón, es ahora un rincón donde se celebran los sabores de Murcia con creatividad y respeto por las raíces.
Los primeros pasos de Rodi en la cocina: el cariño de la cocina familiar
Desde pequeño, Rodi disfrutaba ayudando a su madre en la cocina. “Me lo pasaba muy bien con ella”, recuerda, rememorando cómo aquellos momentos junto a los fogones fueron dejando huella en él, un vínculo especial que años más tarde se convirtió en su vocación. A los 14 años, comenzó a echar una mano en la cocina de una piscina en La Alberca. Luego, se formó en la Escuela de Hostelería de La Flota, y pasó por experiencias formativas con chefs como Pablo González-Conejero en el Hotel Amistad y Pedro Arnaldos en La Gran Taberna. Ambos le enseñaron el valor de la disciplina y la importancia del buen ambiente en cocina. “Me gustaba mucho la disciplina que tenía Pablo y con Pedro conocí la otra cocina, la de estar con el equipo y no parar de partirte el culo de la risa”.

A los 21 años y “con la cabeza loca”, abrió su propio salón de celebraciones, pero tras esta experiencia “que fue todo un máster”, siguió acumulando conocimientos en varios establecimientos, entre ellos La Hacienda El Álamo Golf y Collados de la Sagra. Pero fue en La Cava de Royán de Alcantarilla donde creció como cocinero. Allí pasó siete años y, hace tres, se unió al proyecto de Taúlla, donde encontró el espacio perfecto para dar rienda suelta a su creatividad.
Un equipo de amigos: buen rollo en la cocina
Cocinero disfrutón, Rodi es conocido por su carácter cercano y alegre. “Soy un payaso dentro de la cocina”, bromea, y es evidente que le gusta sacar una sonrisa a todos aquellos que están cerca. Para el chef, la relación con su equipo es fundamental. Nos habla de Pedro, jefe de sala y amigo desde la infancia, que encarna esa profesionalidad y cercanía que Rodi busca en su restaurante. “El que trabaje en Taúlla tiene que tener muchas ganas de pasárselo bien y tener buen rollo, compañerismo sobre todo, eso se lo he dicho a todos”, asegura. Para él, más que ser un jefe, se trata de ser un amigo y compañero, y su deseo es que su equipo disfrute y se sienta parte de un proyecto conjunto.

La carta de Taúlla: un menú que invita a jugar con los sabores
En Taúlla, la carta tiene como sello propio los contrastes de sabores. Rodi se divierte combinando lo dulce, ácido, picante y salado, buscando que cada plato sea una experiencia intensa y que “tenga jueguecitos de sabor”. Ejemplo de ello es su “ramen” murciano, elaborado con chiquillo (embutido murciano) deshidratado y frito que hace de fideos, yema de huevo, salmón en semisalazón y un “caldo antirresaca”. Es el ejemplo perfecto de la importancia del conjunto”, comenta Rodi, destacando que el sabor total del plato supera a la suma de sus partes.

El menú de Taúlla es una experiencia completa, desde el pan de ñora con ajos tiernos asados hasta el aceite de oliva de sabor intenso, cada detalle tiene protagonismo. Entre los primeros platos destacan la hueva en semisalazón y los snacks, pequeños bocados pensados para abrir el apetito. Los platos principales incluyen homenajes a ingredientes murcianos, como el estofado de cola de atún y conservas artesanas que llevan el toque Taúlla.
Rodi también rinde homenaje a los sabores de su infancia en el restaurante. Entre los platos, destaca una gyoza de pollo con manzana inspirada en un guiso de su madre. “A mi madre siempre se le pegaba” y la receta recrea el “pegado” característico de los guisos caseros. “Mi madre siempre me da caña, pero eso es bueno”, comenta Rodi entre risas, asegurando que ha aprendido de la mejor porque “todo lo que hace mi madre es exquisito”.

Para Rodi, los cítricos son un ingrediente fundamental de la cocina murciana. “Soy un amante de los cítricos, los utilizamos un montón”, dice. Al menos cuatro o cinco platos en su menú incluyen este toque refrescante, reflejo de los sabores autóctonos de Murcia y de la esencia de Taúlla.
Y es precisamente en este restaurante donde Rodi siente que ha encontrado su lugar. Cuando entró por primera vez por la puerta del antiguo molino de pimentón, pensó: “voy a trabajar aquí y nos lo vamos a pasar muy bien, estoy seguro”. Y así lo está haciendo, disfrutando del “mejor momento de mi vida” mientras crea, junto a su equipo, una experiencia gastronómica llena de alma.
TRAS EL DELANTAL
Plato favorito: Albóndigas de mi madre
Un canción: La mujer de verde de Izal
Una serie o película: La serie The Gentlemen
Persona a la que admiras: Juan Antonio García del restaurante El Churra
Afición: Salir a comer
Una viaje pendiente por hacer: Japón
*También en formato papel en: https://exquisitaregiondemurcia.com/exquisita-2025/ y disponible para recoger en los restaurantes participantes de esta edición.